Se completa así la fase 3 del Plan Antiinundaciones de Cheste tras una inversión de 1,2 millones de euros
Concluye las obras de renovación de la conducción subterránea del barranco de la Silleta y la reurbanización de la calle Laurel, una actuación que comenzó en septiembre de 2025 y que supone la finalización de la fase 3 del Plan Antiinundaciones del municipio. Con esta intervención, Cheste refuerza su escudo frente a las inundaciones y transforma una de las vías más transitadas por los escolares del pueblo en un espacio más seguro, accesible y de mayor calidad urbana.

«La empresa ha cumplido los plazos previstos en una actuación tan compleja. Sólo queda pendiente algunos remates y la instalación de mobiliario urbano», ha señalado el alcalde, José Morell, «agradecemos la paciencia de los vecinos para afrontar una obra necesaria para completar el escudo antiinundaciones y proteger la parte baja del pueblo. Es una calle muy importante, además, porque forma parte de nuestras rutas ‘Colecaminos’, que son las vías preferentes que usan nuestros escolares para ir al colegio».
Una intervención estratégica para la seguridad del municipio
Las obras han consistido en la renovación integral del colector subterráneo en el tramo que discurre bajo la calle Laurel, con una longitud cercana a los 250 metros, incluyendo la mejora de los pozos y toda la red asociada. Las deficiencias detectadas en la infraestructura existente —desplazamientos de juntas, roturas y pérdidas de sección en el colector— hacían necesaria una intervención de calado para garantizar el correcto funcionamiento hidráulico del barranco y evitar problemas futuros.
La actuación se enmarca en el Plan Antiinundaciones que el Ayuntamiento de Cheste viene desarrollando en los últimos años. Tras la construcción del segundo ramal de desagüe en el barranco del Poyo en 2018, las obras de la calle Laurel constituyen la tercera fase de este plan, cuyo objetivo es reducir el riesgo de inundaciones en la parte baja del municipio mediante la reparación de los tramos deteriorados y el aumento de la capacidad de absorción del sistema. El plan continuará con los tramos del barranco Silleta que falta renovar gracias a la obtención de una subvención de fondos europeos EDIL-DANA y un canal en el perímetro de la cv50 para evitar que las pluviales que vienen del polígono Pino Blay entren al casco urbano, que se ejecutará con una subvención del Ministerio de Política Territorial por la DANA.
Una calle transformada para los vecinos
Más allá de la infraestructura subterránea, la intervención ha supuesto la reurbanización completa de la calle Laurel, que se ha transformado en una plataforma única que prioriza el uso peatonal. El nuevo diseño, basado en una encuesta al vecindario, mantiene un carril central de tres metros para vehículos, destinando el espacio restante a peatones y zonas de estancia, siguiendo el estilo de la calle Campillo para mantener la homogeneidad con el resto del barrio. La actuación ha incluido también la reposición y modernización de las redes de abastecimiento, saneamiento y alumbrado público.
El presupuesto total de la actuación ha sido de 1,2 millones de euros, de los cuales 800.000 están subvencionados por el Pla Obert de la Diputació de València, y los 400.000 restantes se han financiado a través de fondos municipales provenientes de la parte del recibo del agua destinada a inversiones.
